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A Home for the Holidays

 

This Advent children are waiting for homes

By Jennifer Carr Allmon
Executive Director, Texas Catholic Conference of Catholic Bishops

Even after news reports of children sleeping on office floors, or worse, their tragic deaths, Texas’ foster crisis continues. We need more foster parents ready to serve God’s children who are caught in the state’s beleaguered child welfare system. It would be so simple if Christians heard the Scripture’s call to “let the children come unto me” and opened their homes to the thousands of children needing safe families. But fear and circumstance hinder many of us from answering this call.
During Advent, we wait for our Savior, while these precious children wait for their saviors every day of the year. The Scripture we read in Advent gives us a clear example to follow when we see a child in need of a parent and shows us what to do when we are paralyzed and can’t respond.

The Gospel of Matthew tells us when Joseph learned of Mary’s pregnancy, he intended to divorce her quietly and leave the child fatherless. Despite being a righteous man, taking on the care of a child that was not “his” was more than he could bear. The angel of the Lord appears to him in a dream telling him, “Do not be afraid.” Through Joseph’s courage, he became our Lord’s foster father; he became the protector of Jesus and Mary. Later, another angel tells Joseph, “Rise, take the child and his mother and go to the land of Egypt.” Through obedience to God, Joseph shielded our Lord and our Blessed Mother from Herod’s wickedness.
As the foster children of Texas wait, we must have the courage to heed this same message: “Do not be afraid.” Yes, the needs of these children are many, and you may not feel adequate. Let’s be honest, you probably aren’t. But your Church and your community has resources to help you. Like the magi who brought gifts to the Holy Family, ministries and non-profits stand ready to assist you in providing for the needs of these children. While we may not experience angelic dreams calling us to action, foster children in Texas need us to be attentive to the guidance of the Holy Spirit telling us to rise up and take care of these beloved children. Will you consider the call?

Jennifer Carr Allmon is executive director of the Texas Catholic Conference of Bishops.

Niños anhelan hogar este Adviento

Por Jennifer Carr Allmon
Directora Ejecutiva, Conferencia Católica de Obispos de Texas

Incluso después de presentarse noticias sobre niños durmiendo en el piso en oficinas, o peor aún, sobre sus trágicas muertes, la crisis de crianza infantil temporal de Texas continúa. Necesitamos más padres sustitutos listos para servir a los hijos de Dios que están atrapados en el asediado sistema de bienestar infantil del estado. Sería muy simple si los cristianos escucharan el llamado de la Escritura a “dejar que los niños vengan a mí” y abrieran sus hogares a los miles de pequeños que necesitan familias seguras. Pero a muchos de nosotros el miedo y las circunstancias nos impiden responder a este llamado.
Durante el Adviento esperamos a nuestro Salvador, mientras estos preciosos niños esperan a sus salvadores todos los días del año. Las Escrituras que leemos en Adviento nos dan un claro ejemplo a seguir cuando vemos a un niño que necesita un padre y nos muestran qué hacer cuando estamos paralizados y no podemos responder.

El Evangelio de Mateo nos dice que cuando José se enteró del embarazo de María, tenía la intención de divorciarse de ella en secreto y dejar al niño sin padre. A pesar de ser un hombre justo, cuidar de un niño que no era “suyo” era más de lo que podía soportar. El ángel del Señor se le aparece en sueños diciéndole: “No temas”. Gracias a su valentía, José se convirtió en el padre adoptivo de nuestro Señor; se convirtió en el protector de Jesús y María. Más tarde otro ángel le dice a José: “Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto…” Mediante la obediencia a Dios, José protegió a nuestro Señor y a nuestra Santísima Madre de la maldad de Herodes.
Mientras los niños de Texas que requieren crianza temporal esperan, debemos tener el valor de prestar atención al mismo mensaje: “No tengan miedo”. Efectivamente, las necesidades de estos niños son muchas y es posible que usted no sienta que tiene la suficiente capacidad. Siendo honestos, probablemente no la tenga, pero su Iglesia y su comunidad tienen recursos para ayudarlo. Al igual que los magos que trajeron regalos a la Sagrada Familia, hay ministerios y organizaciones sin fines de lucro que están listos para ayudarlo a satisfacer las necesidades de estos niños. Si bien es posible que no experimentemos sueños angélicos que nos llamen a la acción, los niños que requieren crianza temporal en Texas necesitan que estemos atentos a la guía del Espíritu Santo, que nos dice que nos levantemos y cuidemos de estos amados hijos. ¿Considerará usted la llamada?

Jennifer Carr Allmon es Directora Ejecutiva de la Conferencia Católica de Obispos de Texas.

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